Cómo afecta el ciclo menstrual a las ciclistas

La afectación del ciclo menstrual en el rendimiento es probablemente uno de los aspectos más a tener en cuenta por las chicas que montan en bici.

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Aunque no afecta por igual a todas las mujeres, lo cierto es que podemos decir que el ciclo menstrual nos puede condicionar de manera decisiva en nuestro rendimiento sobre la bicicleta. Tanto es así que para las chicas más sensibles a los cambios hormonales que provoca este ciclo fisiológico, lo más inteligente es incluso adaptarse a ellos modificando la manera de entrenar en base a la fase en la que nos encontremos.

Repasemos las distintas fases del ciclo menstrual, lo que ocurre en cada una de ellas y, lo más importante, cómo actuar en cada momento para optimizar el rendimiento y no poner en riesgo la salud.

Menstruación

Es la primera fase del ciclo menstrual y suele prolongarse, como promedio, unos 4-5 días. En este periodo es cuando generalmente se experimenta un menor rendimiento físico, aunque no a todas las chicas les afecta por igual. Las alteraciones se concretan en un menor consumo de oxígeno, más sensación de fatiga general y menos capacidad para realizar esfuerzos. Digamos que son los peores días para entrenar con intensidad o competir. Son días, por tanto, en los que deberían predominar el reposo o entrenamientos muy suaves.

Fase post menstrual o folicular

En esta fase, que va por lo general entre el día 4 y el 14 del ciclo, es cuando el organismo aumenta la producción de unas hormonas esteroides que se llaman estrógenos y que favorecen el rendimiento deportivo. En este periodo es cuando se posee una mejor capacidad de esfuerzo y cuando más se puede entrenar, por tanto, cuando debemos colocar la mayor carga de entrenamiento, con poco volumen, pero sí mucha intensidad.

Fase pre menstrual o lútea

Los 8 o 10 días previos a la llegada de la menstruación nos encontramos en la fase pre menstrual. En ella se segrega una hormona catabólica como es la progesterona, que dificulta la asimilación del entrenamiento. Se experimentan algunas alteraciones tales como aumento del tamaño de los senos y tensión mamaria, retención de líquidos, aumento del peso corporal, dolores de cabeza e incluso síntomas psicosomáticos como sentimientos de ansiedad, depresión e irritabilidad. Estos síntomas, que no afectan a todas las mujeres con la misma intensidad, hacen que en esta fase sea recomendable hacer rodajes largos, entrenamientos más aeróbicos y menos intensos y que, por tanto, dependan más del metabolismo de las grasas.

Alteraciones del ciclo en chicas ciclistas

La exigencia fisiológica de un deporte como el ciclismo hace que practicarlo a un alto nivel provoque determinadas alteraciones en el ciclo menstrual de algunas ciclistas. La amenorrea es una de ellas y consiste en la desaparición o interrupción del ciclo. Su incidencia es del 5 al 40% de chicas ciclistas, frente al 2-12% en chicas sedentarias. La oligomenorrea es otro trastorno que consiste en la prolongación del ciclo. Mientras lo habitual es tener un ciclo menstrual de 21 a 35 días, las chicas con oligomenorrea pueden tener un ciclo menstrual completo de 39 a 90 días. La Dismenorrea es otra afectación habitual en chicas ciclistas, que hace que éstas tengan una menstruación más dolorosa. Una fase lútea o premenstrual acortada, inferior a los 10 días o la falta de ovulación, es otro de los fenómenos que ocurren con mayor incidencia en chicas ciclistas.

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